Se les volteó el juego: Roger dispara, explota y ahora no aguanta el fuego
El panismo yucateco volvió a exhibirse sin filtros. El profesor Profesor Roger González Herrera decidió salir a escena con un posicionamiento directo contra Renán Barrera , al que calificó como un factor que debilita al partido y lo colocó como un obstáculo electoral. Lo señaló como un “caballo de Troya” y pidió cerrar filas en torno a Cecilia Patrón. El golpe fue interno, frontal y con consecuencias inmediatas, eso que parecía una jugada calculada terminó convirtiéndose en una detonación política dentro del propio PAN.
Días después, el mismo Roger comenzó a denunciar una supuesta campaña en su contra, intentando mover la conversación hacia un ataque externo demostrando su falta de tamaños para sostener sus palabras. El problema es evidente: primero rompe, luego se victimiza. La crítica que encendió el conflicto terminó exhibiéndolo más a él que a su objetivo, dejando claro que el golpe no venía de fuera, sino desde el mismo corazón del partido.
Mientras tanto, Renán Barrera intenta sostener una imagen que ya viene arrastrando desgaste desde hace tiempo. La diferencia es que ahora los señalamientos vienen de la propia gente que un día le besaba las manos. La etiqueta de “factor negativo” no la puso la oposición, la puso uno de los más asquerosos monos cilindreros del panismo. Viendo el panorama completo, queda en evidencia de que el PAN no está siendo atacado, se está exhibiendo solo.
El episodio deja una conclusión incómoda para el panismo: no hay problema externo que tape la falta de consistencia interna. Renán intenta resistir, pero cada vez con menos respaldo real. Y en medio de todo, la figura de Cecilia Patrón Laviada aparece como punto de reacomodo para quienes buscan mantenerse dentro del juego. Eso si profesor, ya usted puso las cartas sobre la mesa, ahora si como decían nuestros abuelos, sin Yolanda Maricarmen, Se lo dejo de tarea.


