“Escándalo Millonario” Mauricio Vila: El padrino del despojo que Robó Celestún para su fortuna en EE.UU
Mauricio Vila dejó los Subways atrás para construir un imperio oscuro. Terrenos valuados en 50 millones de pesos o más le fueron cedidos para revenderlos al menos 5 veces más caro, ubicados a solo 5 minutos de la playa de Celestún. Todo en la estratégica carretera Sisal-Celestún, la misma que en su campaña prometió ampliar. ¡En seis años como gobernador nunca cumplió! Peor: presionó para que vendieran barato antes y luego revendió a precios de euros, embolsándose ganancias millonarias para su beneficio personal. Esto es apenas la primera parte de todos los terrenos que Mauricio Vila se adjudicó en Yucatán. Más de 500 millones de pesos en predios que le generarán al menos el triple, suficiente para que sus bisnietos vivan como reyes del dinero “humildemente” arrebatado a ejidatarios mayas.
El mecanismo es claro. Empresas vehículo como Uredi, S.A. de C.V., Mayan Woods, S.A. de C.V. y Desarrollos Edén Maya, S.A. de C.V. operan con el visto bueno de Mauricio Vila. Los tablajes prioritarios lo demuestran: 3861, 3884 y 3885 (bloque Uredi-Celestún), adjudicados gratuitamente o a precios simbólicos mediante actas de Cabildo cuestionadas y escrituras irregulares. El tablaje 3861, de 92,441 m², fue entregado a Uredi en 2016 y revendió por migajas. Igualmente, los tablajes 3859, 3860 y 3870 vinculados a Mayan Woods, con 1,714 metros lineales de playa. Y los 3886, 3887 y 3888 vendidos en 2021 a Desarrollos Edén Maya por una fracción de su valor real (cerca de 179 millones).
Detrás del terreno están los agitadores: Cayetano del Carmen C.M., Lainer Marvin C.Ch. y Luis Adrián Ch. Ch., imputados por despojo en Celestún. Estos operadores mueven la red criminal de invasiones, documentación falsa y reventas fraudulentas con el visto bueno de Mauricio Vila. Colaboran con exalcaldesas priistas como Yulma García, abogados y particulares, usando actas apócrifas para apoderarse de propiedades de alta plusvalía.
El despojo es cíclico. Cada nueva administración renace la impunidad: invasores cobijados por autoridades municipales. Hace pocos días, otro grupo intentó tomar por la fuerza una propiedad privada. Mientras Vila presume opulencia en Harvard y vive lujosamente en Estados Unidos, financiado por este saqueo, los pueblos de Celestún y Dzilam de Bravo quedan en la miseria, con manglares destruidos y patrimonio ancestral perdido.
¡Un gobernador que vendió Yucatán al mejor postor! El imperio de Mauricio Vila está construido sobre tierra robada y lágrimas de ejidatarios. ¿Hasta cuándo callaremos? Yucatán exige justicia y transparencia.


