Denuncian presunto maltrato laboral a trabajadoras del Zoológico del Centenario
El Ayuntamiento de Mérida demuestra que el supuesto “cambio” fue solo de nombre: la cloaca interna y el despotismo siguen intactos. Bajo el falso discurso de preservar animales en el Zoológico del Centenario, la realidad detrás de las oficinas municipales es una constante violación a los derechos laborales y un trato indignante hacia el personal, orquestado por los nuevos “jefes” de la administración.
El caso más reciente roza la crueldad y la humillación: dos trabajadoras del área de EDUCAZOO, tras regresar de sus vacaciones legítimas, se toparon con una venganza laboral sin previo aviso. Al presentarse con ropa formal y tacones para atender al público, fueron retenidas y asignadas arbitrariamente al área de jardinería. Sin la menor empatía ni uniformes adecuados, las obligaron de inmediato a lavar piletas de cocodrilos, barrer hojas y recoger basura bajo el sol, negándoles además un horario digno para comer.
Este maltrato y prep0tencia evidencian que las mañas en el Ayuntamiento no se terminaron; solo cambiaron de verdugo. Mientras se llenan la boca hablando de modernidad, sus funcionarios operan con bajeza, pisoteando la dignidad de las mujeres y la base trabajadora. La cloaca del Centenario sigue igual de sucia.


