La mentira del parque de Mulsay: el negocio redondo de la alcaldesa.
Tras destaparse el descarado fraude en el parque de la Mulsay, a la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada no le quedó de otra que recurrir a su vieja estrategia: grabar un video para salvar la imagen y rascar unos cuantos likes. Desesperada por apagar el fuego, anunció a toda prisa una «segunda etapa» que a todas luces no estaba prevista, intentando maquillar el saqueo.
Lo verdaderamente indignante fue su propio desglose de la «primera etapa». Presumió haber entregado juegos infantiles, un área para fiestas y dos simples baños. ¿El costo? Más de 5 millones de pesos. Con ese dineral se construye una residencia de lujo de tres recámaras en la zona norte de Mérida, pero a la administración municipal apenas le alcanzó para dos sanitarios y unos columpios.
Ahora, la alcaldesa promete otra etapa para supuestamente arreglar el área donde estaban los animales.
¿Se vienen otros 5 millones? Es evidente que esas obras no valen eso. El negocio es claro: los parques y la construcción son la caja chica donde el m0che fluye a manos llenas. Mérida ya conoce su juego: gasto millonario, foto para la red social y m0che para el bolsillo.


