El verdadero rostro del PAN en Yucatán: Terror laboral y misoginia protegida
El Ayuntamiento de Mérida, encabezado por Cecilia Patrón Laviada, sostiene un flagrante doble discurso. Mientras en redes sociales simulan empatía y políticas de género, en la realidad impera el proteccionismo a agresores bajo la complicidad del director Arturo León Itzá. No es un caso aislado; la subdirectora de promoción social y consejera estatal del PAN, Yaneth Francisca Laucin, crim1nalizó de forma misógina a las mujeres que marcharon el 8M, llamándolas “vándalas y drogadictas”. ¿Su castigo? Apenas 15 días de suspensión, manteniéndose protegida en la dirección de León Itzá.
A esto Arturo León Itzá, considerado el “niño bonito” de Cecilia Patrón, cobija a estos personajes misóginos con el aval de la alcaldesa y de Flora Zapata. El supuesto castigo es una simulación donde probablemente se les compensa por fuera, evidenciando que en el PAN Yucatán la violencia hacia las mujeres se premia.
La situación empeora con el terror laboral que imponen León Itzá y Zapata. Empleados y empleadas viven bajo constantes amenazas: quien no haga campaña electoral es despedido, y a cualquiera que le desagrade a Arturo León se le congela el sueldo con la aprobación de Flora Zapata. Esta es la cruda realidad en Mérida: una estructura que utiliza el poder para amedrentar a su personal y blindar a los agresores de mujeres.


