Xmatkuil expone la doble cara del Carnaval
En pleno Domingo de Bachata del Carnaval de Mérida, dentro del Recinto Ferial de Xmatkuil, un perrito pequeño fue visto deambulando solo entre la multitud, sobreviviendo con lo que algunos asistentes le compartían. Hubo reportes y miradas, pero nadie se hizo cargo. La escena, en medio de música, gritos y show, dejó un trago amargo: mientras la fiesta subía de volumen, el “lomito” caminaba como si no existiera para la organización.

La molestia creció por un detalle que muchos ya señalan como burla: en el Carnaval se presume a los “reyes caninos” con mensajes de adopción responsable, pero el perrito abandonado quedó como postal incómoda. Y ahí se cruza el discurso público de Cecilia Patrón, quien suele presentarse como amante de los animales, con una realidad que la gente comenta en corto: la Policía Ecológica ya casi no asoma, especialmente después de episodios que fueron señalados por generar más conflicto que protección.

El tema revienta por lo que sigue sin aclararse: el destino de los animales que mu3ren en la ciudad. Entre quejas, denuncias y rumores, la ciudadanía sigue sin certezas sobre qué pasa con esos cu3rpos, y el silencio institucional alimenta la desconfianza. Mientras tanto, las fotos con “reyes caninos” circulan como propaganda perfecta… y el perrito de Xmatkuil queda como recordatorio brutal: una imagen pesa, y esta imagen pega.


