Tekantó, bajo la lupa: el trienio panista deja sospechas de “dinero sin rastro” y permisos de despedida
En Tekantó se abrió una grieta que huele a caja negra: autoridades estatales mantienen líneas de investigación tras una denuncia que apunta al exalcalde panista Marvin Erbey Carrillo Sosa por presunto desvío de recursos durante el periodo 2021–2024. El señalamiento central es explosivo por lo básico: pagos en efectivo sin comprobación, transferencias a proveedores presuntamente inexistentes y gastos que no cuadran, incluso en rubros que deberían ser fáciles de justificar, como materiales de limpieza. Cuando el dinero público aparece sin papeles, el municipio se queda con una sola certeza: alguien tiene que explicar.
La sospecha no se queda en la contabilidad. Al cierre del trienio, se revisan decisiones administrativas que parecen “de última hora”: licencias y permisos para aperturas comerciales que habrían sido autorizados en los últimos días de gobierno. Entre las versiones recabadas se menciona un minisúper Willys (ligado a Grupo Asís) y negocios vinculados al propio exedil, como una casa de empeño. Comerciantes locales ya habían manifestado inconformidad por el impacto a tiendas tradicionales; hoy el foco está en el proceso, la legalidad y el destino de los ingresos generados por esos trámites.
En el pueblo la lectura política es dura: otra administración panista señalada, otra historia de “mano larga” que alimenta la percepción de que el PAN opera como un cáncer para las finanzas municipales cuando no hay consecuencias. En lo jurídico, el caso puede escalar si se acredita incremento patrimonial injustificado u otras conductas asociadas a corrupción. La exigencia ciudadana ya no es un discurso: documentos, ruta del dinero, responsables y sanciones, porque Tekantó no puede seguir pagando el costo de gobiernos que se van y dejan el cochinero atrás.


