Mérida: Reyes caninos para la foto… Y silencio para los que mueren en la calle
Mientras en Cabildo avanza la licitación para construir un crematorio municipal de mascotas —propuesta empujada por regidores de MORENA desde 2024—, la administración de Cecilia Patrón Laviada mantiene un perfil bajo sobre el tema: sin explicar con claridad dónde, cuándo, cuánto costará y, sobre todo, qué pasó tras el vencimiento del contrato con el proveedor anterior al cierre de 2025. El proyecto es socialmente positivo, pero el reclamo ciudadano crece por lo mismo: no es el crematorio el problema, es el silencio alrededor de decisiones que implican gasto público, contratos y manejo sanitario.

En paralelo, el Ayuntamiento sí amplifica lo que “luce” en redes. En pasillos municipales y en comentarios públicos se ha señalado el caso de “Kalimán Palacios”, convertido en símbolo institucional, incluso con narrativa digital a su alrededor, mientras persisten reportes de abandono y maltrato en colonias que no tienen campaña, ni carro alegórico, ni micrófono. La duda que queda flotando es incómoda: ¿por qué el gobierno municipal se vuelca a la imagen y se queda corto en la explicación técnica y operativa de lo estructural? Gobernar también es rendir cuentas de lo que no da aplausos.
Y Xmatkuil dejó una postal que pegó fuerte: en pleno Domingo de Bachata del Carnaval, un perrito fue visto deambulando solo entre la multitud, sobreviviendo con lo que algunos asistentes le daban, mientras el evento seguía como si nada. Eso encendió la crítica por la contradicción: se presumen “reyes caninos” y mensajes de adopción responsable, pero el abandono aparece en vivo y nadie se hace cargo; además, en redes vuelve la pregunta sobre si la Policía Ecológica realmente responde o solo fue una etiqueta de temporada. Al final, el “orden” se mide en lo cotidiano: en lo que se atiende… y en lo que se calla.



