La granja digital de tía Ceci: Cuando el gobierno es puro teclado
La administración de Cecilia Patrón Laviada ha llevado la mezquindad política a un nuevo nivel: gobernar a través de una granja digital diseñada para simular eficiencia, cercanía y presencia permanente. La promesa del “servicio 24/7” no descansa en una alcaldesa incansable, sino en una tropa de operadores jóvenes que contestan, atacan, provocan y desacreditan desde redes sociales como unos verdaderos monos cilindreros. No es atención ciudadana: es control narrativo. No es diálogo: es teatro.
Estos operadores digitales no solo responden mensajes; también se encargan de insultar y denigrar a quien cuestione el pobre desempeño municipal. Cargados de café, comida y contratos telefónicos pagados con recursos públicos, pasan horas fabricando polémica, atacando críticas y besando los pies de la alcaldesa en cada publicación. Muchos de estos perfiles —bots con nombre y apellido— reciben sueldos que superan los 30 mil pesos mensuales, mientras colonias enteras siguen sin alumbrado, con basura acumulada y servicios deficientes. El presupuesto no falta: simplemente se usa para proteger la imagen, no para resolver problemas, al final del día los amigos de María tienen el plato lleno de croquetas.
Así, la integridad del Ayuntamiento queda en manos de universitarios improvisados, convertidos en defensores digitales que aplauden como focas amaestradas a una administración que confunde gobernar con aparentar. Inventan logros, maquillan fracasos y hasta generan imágenes con IA para presentar a la munícipe como heroína urbana. Pero el desgaste ya es visible: la narrativa pierde fuerza, los “monos cilindreros” empiezan a caer y la simulación se agota. Aunque el plato de croquetas siga lleno, el pueblo ya entendió que este gobierno panista no trabaja.


