Kanasín en lentejuelas y a oscuras: El “Tío Edwin” pide fiesta… Mientras el pueblo esquiva cráteres
Kanasín amaneció con el mismo paisaje de siempre: baches por todos lados, calles sin alumbrado y quejas por seguridad. Pero en el micrófono la prioridad es otra. El alcalde Edwin Bojórquez llama a “vivir el Carnaval con responsabilidad”, mientras vecinos reclaman que sus responsabilidades de gobierno siguen en pausa: repavimentación que no llega, colonias en penumbra y reportes que se acumulan sin respuesta clara.
La molestia subió de tono porque, al mismo tiempo, circulan señalamientos sobre gasto fuerte en el Carnaval: versiones en redes hablan de casi 900 mil pesos por una presentación y una cartelera con figuras cuyos honorarios no se transparentan. El resumen que repiten en comentarios es brutal: “Se llena el corazón de alegría y los bolsillos de billetes”. Y cuando el Ayuntamiento niega despilfarro pero los documentos no aparecen, la sospecha se vuelve gasolina: la gente siente que el show busca tapar el ruido del abandono.
Lo más delicado es el rumor político que ya se cocina en la calle: que el grupo en el poder estaría preparando relevo “en familia”, como si Kanasín fuera herencia. Nada confirmado de forma oficial, pero la conversación crece porque el malestar ya existe: la ciudad pide calle, luz y patrullaje; el gobierno vende fiesta, foto y discurso. Y cuando la vida diaria se vive a oscuras, cualquier reflectorzote se ve como burla.


