Fracasados reciclados: El Ayuntamiento como agencia de colocación
En el Ayuntamiento de Mérida se repite la vieja fórmula del PAN: inventar cargos para que los mismos de siempre sigan viviendo del erario. Exfuncionarios ligados al pasado reaparecen con puestos hechos a la medida, sin resultados claros y con oficinas creadas de la nada. No es servicio público, es acomodo político disfrazado de administración.
El caso de Kirbey Herrera Chab es evidente. Tras más de dos décadas brincando de dependencia en dependencia, hoy cobra como “Secretario Técnico de Combate a la Pobreza” en una subdirección que antes no existía. Función ambigua, resultados nulos y quincena segura. Pero no está solo. En el DIF Mérida también se creó el Departamento de Vinculación con Organizaciones de la Sociedad Civil, un cargo inventado para colocar a Tonatiuh Villanueva Caltempa, otro incondicional reciclado que ya hizo lo mismo cuando estuvo en el COESPO: meter a los suyos y desaparecer responsabilidades.
Mientras Mérida enfrenta problemas reales, el presupuesto se va en sostener lealtades. Se cubren entre ellos, se reparten cargos y luego piden “aportaciones” para campañas, porque aquí ningún puesto es gratis. Esto no es orden ni eficiencia: es corrupción normalizada bajo la mesa, una nómina inflada para mantener fracasos políticos que nunca aprendieron a vivir sin presupuesto público.


