Fin de semana turbio en Hunucmá: Rumores, funcionarios una autoridad que no habla
En Hunucmá, el cierre de semana encendió alertas que el Ayuntamiento no ha querido apagar. Circulan versiones persistentes en redes y entre vecinos sobre episodios de desorden en bares y restaurantes, donde aparecen mencionados servidores públicos y personas del entorno municipal. Los señalamientos —no aclarados— alcanzan a familiares de la alcaldesa, a una dirigente local partidista y a un regidor. No hay boletín, no hay explicación, no hay deslinde. Solo versiones que crecen al ritmo del silencio oficial.
El señalamiento más delicado apunta al comandante José Gualberto Ek, conocido como “Chimuelo”. Testimonios difundidos refieren consumo de alcohol en establecimientos y salidas sin cubrir cuentas, acompañadas de presuntas amenazas y alarde de respaldo político. Aunque se habla de hechos fuera de horario laboral, el uso del cargo como intimidación —si ocurrió— es un tema que exige respuesta inmediata. Hasta ahora, ni la alcaldesa Cristina Guadalupe Pérez ni la Dirección de Seguridad Pública han fijado postura, alimentando la sospecha.
También se mencionan conatos de riña ligados a conflictos personales entre funcionarios, sin partes oficiales que confirmen o desmientan. El patrón se repite: versiones acumuladas y una autoridad ausente. En municipios pequeños, la omisión pesa. Gobernar no es solo cortar listones; es dar la cara cuando el ruido toca la puerta. Hunucmá necesita claridad, investigación interna y sanciones si hubo abusos. El silencio, en estos casos, no protege: erosiona.


