El PAN Mérida de Cecilia Patrón Laviada no se cansa de hacer el ridículo
El experimento digital de PAN Mérida terminó convertido en meme. Intentaron subirse al tren del Pokémon con Squirtle enfundado en chaleco azul… y la reacción fue una lluvia de burlas, reclamos y periodicazos virtuales.
En lugar de aplausos, los comentarios exhibieron hartazgo. La nostalgia ya no compra votos y la “estrategia juvenil” terminó evidenciando desconexión. Cuando un partido necesita caricaturas para parecer cercano, algo no está funcionando.


La chaviza fue clara: no basta un personaje animado para maquillar desgaste político. Si el mensaje depende de un Pokémon, debemos entender que los panistas están dispuestos a todo para perder la dignidad por un voto.


