Alito en pánico: grita “dictadura” antes de que exista la ley y prende la alarma por sus pluris
Alejandro “Alito” Moreno volvió a encender el megáfono: salió a llamar “Ley Maduro” a la reforma electoral anunciada y juró que su partido irá en contra, sin sentarse a discutirla. El detalle que incomoda: todavía no hay un texto final aprobado, pero él ya vende el apocalipsis como si la tinta estuviera seca.
El berrinche tiene nombre y apellido: plurinominales. Cuando el tema toca las listas, el discurso sube de volumen. En estos días, Alito fue presionado públicamente para explicar si está dispuesto a que cambie la forma en que se integran esas listas y, en lugar de entrarle al fondo, eligió el libreto del miedo. No es casualidad: para los partidos que ya no arrasan en territorio, la lista es oxígeno político.
Y ahí se entiende el show: cuando el poder se le escapa en las urnas, Alito intenta amarrarlo con gritos, etiquetas y amenazas de “dictadura”. La democracia se defiende con argumentos, números y transparencia; el pánico se defiende con escándalo para conservar curules.


