Cetina saca la cartera para la foto… Y esconde la cara ante lo que en verdad quema
Álvaro Cetina salió a anunciar con bombo y platillo que donará un mes de su sueldo para comprar medicamentos y “ayudar” a la atención médica en Yucatán. El gesto lo lanzó en redes, bien servido para la cámara, el aplauso y la pose. Dice que el dinero irá a la Secretaría de Salud y que exigirá transparencia. Muy gallito para el video. Muy dispuesto para el numerito. Porque cuando toca convertir la salud en escenario, el panismo siempre encuentra reflector, discurso y un buen ángulo para fingir preocupación.
Lo que no dicen en ese show es que el sistema de salud no se compone con una donación de escaparate ni con un golpe de pecho digital. Cetina quiso usar el tema de Cuba como garrote de redes, ignorando que la relación entre Yucatán y la isla viene de mucho antes que sus ocurrencias. El intento de reducir todo a pleito político solo deja ver hambre de protagonismo y pobreza de fondo.
Y mientras presume desprendimiento, las preguntas incómodas siguen ahí, paradas en la puerta. ¿Dónde está esa misma energía para exigir claridad sobre el desorden en oficinas municipales del Centro, donde se reportó ingreso por tragaluz y robo de objetos? ¿Por qué tanta fuerza para donar frente a la cámara y tan poca para señalar lo que toca a los suyos? Donar un mes de sueldo puede comprar titulares por unas horas, pero no tapa el silencio selectivo. Cuando la ayuda entra con flash y la congruencia sale por la ventana, ya no parece solidaridad… parece propaganda con utilería.


