El “orden” que se hunde: banquetas nuevas colapsan y convierten a Mérida en trampa peatonal
La postal del “orden” se rompió en El Roble Agrícola. En la calle 16 entre 63 y 67, banquetas recién estrenadas ya se están hundiendo, levantando el concreto y creando desniveles peligrosos. Vecinos denuncian que la obra se habría construido sobre oquedades, sin estudios claros de suelo. Lo que debía ser mejora urbana hoy es riesgo diario para peatones, adultos mayores y personas con discapacidad.

La ironía duele más: eran banquetas inclusivas y ahora son un campo minado. El concreto deformado y las grietas evidencian prisa, mala planeación y cero control de calidad. ¿Quién autorizó? ¿Dónde están los dictámenes técnicos? La obra es nueva… y ya colapsa. Mientras se presume ciudad “ordenada”, en la calle el resultado es desorden que lastima.
Este es el contraste que nadie quiere mostrar. Desde el discurso, Mérida es utopía; desde el barrio, es abandono: baches, luminarias ausentes y obras que se hunden a los días. El “orden” que se vende termina fabricando una ciudad peligrosa, lejos del bienestar prometido. Los vecinos exigen reparación inmediata y explicaciones. Porque cuando el concreto cede tan rápido, lo que falla no es el suelo: es el gobierno.



