El “Michael Jackson de Chicxulub” y el precio de traicionar a todos
En Chicxulub Pueblo el nombre de Félix Padrón Santana volvió a circular, pero no por resultados ni logros. El apodo ya se le quedó pegado: “el Michael Jackson de Chicxulub”. Exalcalde panista, hoy es visto como político de ocasión, de esos que cambian de ritmo según convenga. En la memoria colectiva pesan señalamientos por gastos excesivos y una administración recordada más por el derroche que por beneficios reales. No hay sentencias, pero sí una reputación que no se borra.
Su más reciente intento por medir fuerza política terminó en ridículo. Quiso reaparecer como factor y lo único que logró fue reactivar el recuento de traiciones. Dentro del PAN el mensaje fue directo: jugar a dos bandas se paga. Su respaldo pasado a Guadalupe Cantó, “la Loba”, lo dejó fuera del juego. Hoy el presidente municipal de Chicxulub ya le cerró la puerta y en el panismo nadie olvida quién se acomoda según sopla el viento.
El golpe final vino desde arriba. Cecilia Patrón tomó distancia y marcó línea: no va a cargar con pleitos ajenos ni con historias que huelan a simulación. Félix quedó solo, sin padrinos, sin fuerza y con el margen político reducido a chismes de café. En Chicxulub la pregunta no es si volverá a traicionar, sino si alguien volverá a creerle. Y la respuesta, como siempre, se escucha primero en la calle.


