Prometen asfalto y entregan escenografía
Vecinos de San José Tzal han exhibido el Ayuntamiento de Mérida y la tía Ceci ofrecieron bachear todas las calles de la comisaría. La promesa sonó fuerte. La realidad fue mínima. Llegó maquinaria, sí, pero solo a un tramo. El resto siguió igual, esquivando hoyos mientras el discurso se inflaba.

La escena se repitió con precisión quirúrgica: una intervención pequeña, una fecha conveniente y la foto lista. El acto alcanzó para el boletín y la palmadita interna; no para resolver el problema. Cuando los vecinos preguntaron si volverían, la respuesta fue seca: hasta ahí. La expectativa quedó colgada, el pavimento pendiente.
Esto no es un tropiezo aislado. Es un método. Se anuncian coberturas totales y se ejecutan parches selectivos. Se convoca al vecindario como utilería y se vende “avance” con metralla de imágenes. La calle, que vive el desgaste diario, ya no compra el show: pidió solución completa y recibió una postal.




